Seit fast vier Wochen bin ich wieder in Deutschland. Seitdem frage ich mich auch, ob es überhaupt noch Sinn macht weiterzuschreiben, Fotos zu machen, Zeit aufzubringen.
Das wunderbare an Nicaragua ist die Zeit, die dort eine andere Form hat, sie ist dickflüssiger und rinnt mir nicht ganz so schnell durch die Finger wie hier in Deutschland.
Ich versuche, dass sich nicht alles so schnell anfühlt, ich versuche gelassen zu sein und mich nicht stressen zu lassen, es ist schwer. Ich versuche Deutschland und vor allem dem lauten Berlin nicht allzu sehr zu erliegen, es fällt mir an machen Tagen sehr schwer. Dann fühle ich mich wie gelähmt und mir fehlt die Lauteruhe unseres Hauses in den Bergen Matagalpas. Mir fehlt die Natur und das Draussensein, der Hahn der kräht und die Hunde, die bellen, anstatt der lauten Karl-Marx-Allee und des Nachbars der RTL schaut.
Diese andere Perspektive, sie wird vielleicht noch vier Wochen anhalten und dann mehr und mehr verblassen, der Herbst wird kommen und danach der Winter und ich werde voller Sehnsucht an Nicaragua denken und ausblenden, dass dort leider auch nicht alles heiter Sonnenschein ist. Wie geht es also weiter?
Me parece loco pero ya pasaron casi cuatro semanas desde que regresé a Alemania. Junto con mi regreso me vino la pregunta que hacer con el blog, si todavía hace sentido escribir, hacer fotos, invertir tiempo. Lo maravilloso de Nicaragua es que ahí el tiempo tiene una forma diferente, más lento y con más calma, me encanta. En alemania siempre pasa rápidamente y muchas veces no sé a donde se fue. Intento estar con calma y sin estrés pero se me hace difícil. Intento que Alemania y en especial Berlin no me coma, hay diás en los que no lo logro. En estos días me siento paralizada y me hace falta nuestra casa en las montañas de Matagalpa. Me hace falta la naturaleza, estar fuera de la casa y sentir el viento que sopla en la casa; pero oigo el ruido de mi calle y el programa de tele de vecino.
Esa perspectiva diferente me va a durar tal vez unas cuatro semanas más y después será todavía más difícil mantenerla. Va a llegar el otoño y después de él el invierno, lleno de nostalgia voy a pensar en Nicaragua. Voy a desvanecer que ahí tampoco todo es como en el paraíso aunque ese país lindo así parece. Entonces como seguir?